La nueva “quebrada habitable”, dentro de un terreno en pendiente y con poca vegetación, transcurre desde cotas más altas hasta el rio Guadalquivir, siempre visible como telón de fondo. Una “quebrada” que dotará a la urbanización de un microclima especial, así como de una singularidad única. Será a través de ella donde “fluirá” la principal actividad pública del condominio, y donde podremos encontrar espacios de ocio y disfrute para sus habitantes, así como los caminos de acceso y estacionamientos a cada una de las viviendas. La ordenación propuesta, responde además a la voluntad de mantener el carácter “solitario” del lugar. Viviendas no visibles entre sí.
2013
Obrajes, Tarija. Bolivia
Cotacero Taller Arquitectura